De Maracaibo a Buenos Aires: 8 mil kilómetros bajo el mismo Spark

De Maracaibo a Buenos Aires: 8 mil kilómetros bajo el mismo Spark

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La ruta: Salieron de Maracaibo hasta Caracas por la carretera Lara-Zulia, lo que aprovecharon para despedirse de sus respectivas familias. Son 701,1 Km que pueden llevarse a cabo sin inconvenientes en un tiempo estimado de 8 horas y 35 minutos. De Caracas tomaron vía Santa Elena de Uairen un trayecto de 1.257 kilómetros que puede hacerse en 16 horas y 30 minutos. De allí entraron a la frontera hasta Boa Vista, 230,7 kilómetros por BR-174 en un lapso de 3 horas y 30 minutos.

Dato: La diferencia horaria entre Maracaibo en el estado Zulia y Buenos Aires Argentina es de 1 hora. Cuando en Maracaibo son las 8:00 pm en Buenos Aires son las 9:00 pm

Dámaso Jiménez

Cuando decidieron partir ya no había ni líneas aéreas, ni ruta por Maiquetía, ni posibilidad de pagar un boleto aéreo para los 4 integrantes de su familia en Venezuela.

Como tantos otros venezolanos esta pareja de reconocidos locutores y profesores universitarios, vieron alejarse cada vez más la posibilidad de costear la universidad y la escuela de los hijos, el apartamento, los servicios básicos, los alimentos. La vida en Maracaibo se les hizo invivible. Solo les quedaba la voluntad de partir y el pequeño Spark azul de la familia.

“Más vale tarde que nunca” era uno de los programa más amenos y escuchados de 8 a 9 de la mañana por Onda, la superestación. Su animadora estrella, Maryuli Pinto, pasaba la hora conversando con emprendedores, gente con proyectos, ideas, realizaba entrevistas con mucho humor y comentarios, pero luego en la noche participaba junto a su esposo, Javier Ferrer, en una especie de consultorio de parejas en “2 bajo el mismo techo”, donde las terapias y la gastronomía se unían raramente en un espacio itinerante por los mejores restaurantes de la ciudad. Son amantes de la gastronomía, el arte, el teatro y toda la cultura zuliana. Maryuli también es actriz y Ferrer diseñador y radiodifusor, con una tropa de amigos cultivados por muchos años.

Separarse de todo eso no fue fácil. Tampoco tomar la decisión de recorrer los 7.890 kilómetros por tierra desde Maracaibo hasta Buenos Aires.

¿Tocó hacer las maletas con la nostalgia?

Maryuli:“Hay momentos en los que uno siente que ha dado todo lo que tiene que dar en un lugar. Yo llegué a Maracaibo desde Caracas hace exactamente doce años. Me involucré con mucha responsabilidad, respeto y compromiso para crecer y seguir adelante.  Mi llegada acá a Maracaibo significó directamente un accidente cerebro-vascular de mi mamá. Para ese entonces vivía en el Municipio Colón y crucé el puente en búsqueda de clínicas y hospitales a causa de su enfermedad. Fue en la época en la que Chávez gritaba su ¡EXPRÓPIESE!, por el año 2005…y pues mi casa fue expropiada, lo que hizo que me quedara en la ciudad. Creo que hemos estado comprometidos con lo que amamos e hicimos lo correcto. La vida no es sino ese instante en el que decides darlo todo.

¿En qué momento deciden pasar la cabecera del puente para no regresar?

Maryuli: Ya después de las últimas elecciones de diciembre 2017, mi hija de diecinueve años, mi esposo Javier y yo nos sentamos y dijimos: ¿Para dónde vamos?  Teníamos una facturación inmensa en Unión Radio. Es nuestra marca predilecta que es reconocida nacional e internacionalmente… pero no daba abasto para cubrir los gastos y era trabajo al que dedicabas toda tu energía. Llegó el momento que no podíamos pagar las facturas del daño del vehículo, el aceite, el caucho, acompañado del temor que tus hijos no puedan alimentarse balanceadamente,  así que sentados todos en la mesa decidimos irnos a Buenos Aires, Argentina.

¿Por qué decidieron partir en un carro tan pequeño que posiblemente no los acompañaría durante todo el trayecto?

Javier: “En primera instancia, nuestra opción era irnos por tierra. Yo tenía previsto vender el vehículo para completar los pasajes, pero teníamos que considerar viajar en familia y el costo de los pasajes se hizo inalcanzable. Decidimos tomar una ruta por tierra, ya que en ese entonces evaluábamos atravesar lo que se conoce como la ruta de las Américas, la cual pasa por toda la cordillera de América del Sur y por supuesto pensábamos en las dificultades que se podían presentar viajando en autobús.  Nos dimos cuentas de que era un trayecto muy complicado cuando viajas con un niño de tan solo siete años… Viajar por tierra es un desgaste tanto físico como psicológico. Necesitamos estar en las mejores condiciones al llegar a cada lugar para establecer un parámetro, nuestra planificación para cada punto era responder la misma pregunta: ¿hacia dónde vamos y qué vamos a hacer al llegar a cada ciudad?

¿Cómo trazaron la ruta?

Javier: En una oportunidad nuestro padrino, que es argentino, nos asesoró en la planificación de la ruta para salir de Maracaibo y llegar a Buenos Aires en exactamente 29 días. Así que me dijo: -“¿Por qué no te vas en el carro? Yo hice ese viaje en el setenta y ocho, en un Renault 12” por Brasil-. Allí enlacé una cosa con la otra; los deseos de Maryuli de irnos en el carro por medidas de salud, seguridad y comodidad y la posibilidad de salir por esta otra ruta. Esto tiene que ser un mensaje de Dios, me dije. Tengo que prestar más atención. Y no solo lo escuché sino que esa tarde trazamos en un mapa toda la ruta de viaje y comenzamos a planificar lo que necesitábamos y preguntarnos qué tipo de vicisitudes se podría presentar  mientras llevábamos a cabo semejante trayecto.  Allí empezamos a evaluar todos los pros y contra y a tomarnos enserio esa opción, siempre poniéndole una traba a la situación porque me gusta ir por lo seguro, descartar cualquier dificultad y eventualmente nos dimos cuenta de que era lo más beneficioso para nosotros.  Ayudó que para el momento la frontera de Colombia, tanto por el Táchira como por Maicao, estaban cerradas y no había acceso de salida por lo menos legal, así que Brasil se convirtió en nuestra única opción. Decidimos empezar a hacer la investigación de ruta, hacernos con todos los testimonios habidos y por haber de personas que vivieron la experiencia, entre las que encontrábamos una buena noticia un día, una mala noticia otro día y así sucesivamente, pero eso sirvió para madurar un poco más la decisión y Dios nos nutrió con mucha información para tener la suficiente seguridad de hacer el viaje desde nuestro pequeño vehículo particular.”

El 27 de febrero Javier escribió en su cuenta en instagram @javierferrer: “Con dirección sur inicio junto a mi familia una nueva aventura, miro atrás y veo que dejo un país bendecido, lleno de muchas ganas de todo y que más temprano que tarde veremos florecer, pero antes cada venezolano debe aprender de sus decisiones, los que nos vamos y los que se quedan… Hoy veo luz, y un hermoso atardecer, con esta vista pongo fin a un ciclo de vida… Inician nuevos proyectos y oportunidades”.

¿Háblanos de tu vehículo? Mucha gente pensó que era una locura viajar tantos kilómetros en un carro tan pequeño.

Javier: “Bueno, mi carro es un Spark. Es el mejor carro del mundo.  Lo he comprobado. Ese carro ha rodado por muchísimos kilómetros en Venezuela y mientras más rueda mejor se siente. El carro se portó muy leal durante todo el viaje, por supuesto con algunos inconvenientes. Podíamos ahorrarnos dos mil kilómetros si nos íbamos por Barinas pero queríamos despedirnos de parte de la familia. Tengo un hermano en Yare del que quería despedirme y Maryuli su familia completa. Entonces le sumamos kilómetros de aventura a un trayecto que era nuestra decisión. Lo primero que debe hacer uno es confiar en su vehículo. Hay personas con quienes compartí la idea y me decían que ni locos harían un viaje de esa magnitud con su carro, porque están claros de que su vehículo no es lo suficientemente estable. Yo conozco mi carro, tomé mis previsiones. Sabía cómo se comportaría y cuánto me podía dar. Escuché a muchas personas que me decían: -llévate una bobina, llévate una pila de la bomba de gasolina, revisa lo que es el tren delantero, reemplaza todo lo que tengas que reemplazar; los cauchos, las correas- y bueno, me llevé parte de los repuestos para cubrir cualquier eventualidad. Otra de las cosas es la prudencia necesaria que hay que tener ante el volante cuando se toma un trayecto tan largo. Manejé con calma, de día y de noche, disfruté del recorrido. Parte lo hicimos en una embarcación por el río Amazonas. La ruta fue de Maracaibo a Caracas, Caracas vía hacia Oriente, Oriente vía al Tigre, de allí a Santa Elena de Uairén, pasar la frontera, luego agarrar Boa Vista (ya Brasil), Manaos, Porto Velho y luego una sola carretera que nos llevó a la triple frontera que integran Argentina, Uruguay y Paraguay. De Allí a Buenos Aires.

¿Cómo tomaron sus familias esta travesía?

Maryuli: “Como lo que fue, toda una travesía”.

Javier: “Sí, de entrada te puedo decir que lo consideramos siempre como un viaje de aventura, pero sabíamos que al momento que llegáramos a nuestro destino, la aventura cesaría y comenzaría una nueva realidad para lo cual nos hemos preparado  psicológicamente. Nos preparamos para llegar y abrirnos a todas las oportunidades que Dios disponga para nosotros, sin presumir pero tampoco sintiéndonos por debajo de nadie. Queremos construir un futuro digno para toda la familia. Sabemos que no será fácil, pero ya atravesamos toda la ruta transamazónica de Brasil, lo que fue todo un reto juntos, así que estamos preparados.

¿Qué pasó una vez llegaron a Boa Vista?

(Maryuli lo escribió todo en su bitácora de viaje en instagram @2bajoelmismotecho, subidas, bajadas, descanso, montaje y desmontaje del carrito en cada alcabala.)

Maryuli: Habían transcurrido apenas dos kilómetros de haber cruzado la línea en Brasil y en la primera alcabala militar nos dijeron en perfecto portugués: estacione a la derecha y baje todas las cosas del vehículo. Bueno, después de haber pasado aproximadamente 45 alcabalas en nuestro territorio nacional sin que nos detuvieran en ninguna, lo único que podíamos estar era agradecidos. Obviamente no teníamos nada que ocultar, pero se podrán imaginar lo complejo del montaje y desmontaje de nuestro Spartako.

Javier: “Siendo una de las ciudades más pobres de Brasil sin embargo ya tu sientes la diferencia con lo que ocurre en Venezuela. Tomamos muchas imágenes del recorrido de Boa Vista hacia Manaos. Llenamos el tanque con 23 dólares, eso sí, en todo el recorrido no había ni un huequito en la carretera, policías acostados anunciados desde los 500 metros y señalizaciones al 100% . Lo más impresionante de este recorrido fue atravesar la selva amazónica. No tuvimos suerte de ver ninguna especie animal, pero si vimos a los indígenas y sonidos impresionantes de animales silvestres a lo largo del trayecto. Al salir de esta área protegida, nos detuvimos en una estacion de servicio para completar combustible y vi una nevera con calcomanias de clubes motorizados; no desaproveche la oportunidad de colocar nuestra calcomania de @2bajoelmismotecho para el recuerdo de otros venezolanos que pasaran por allí. Una vez en Manaos dormimos y apartamos nuestro puesto en la embarcación que nos llevó durante 5 días por el rio Amazonas hasta Porto Vehlo para de ahí contiuar via carretera hasta nuestro destino, Buenos Aires.

El 52 % de los venezolanos que pasan por Brasil buscan llegar a Chile o Argentina.

Boa Vista, la primera ciudad grande de Brasil a la que llegaron Maryuli, Javier y sus 2 hijos, es la capital del estado de Roraima, fronterizo con Venezuela. Con 350 mil habitantes propios acoge actualmente 50.000 venezolanos. Allí la ONG “Fraternidad Sin Fronteras” construyó un centro de gestión participativa con capacidad para atender a 100 familias de inmigrantes venezolanos.

Los venezolanos no tienen restricciones para entrar como turistas a Brasil y la mayoría de los que están emigrando ingresan siempre por Boa Vista.

El flujo migratorio se concentra en el pueblo brasileño de Pacaraima, frontera con el pueblo venezolano de Santa Elena de Uairén. Desde ahí muchos de los migrantes se dirigen a pie a Boa Vista, a 200 kilómetros de distancia.

Se estima que la cifra podría subir a 55 mil o a 60 mil venezolanos entre julio y agosto. Algunas familias con niños se quedan en las calles y ocupan los espacios públicos, como estaciones de autobuses y las entradas de los hospitales. Las plazas están llenas de gente con carteles pidiendo trabajo, según Anadolu Wagner Moura, presidente de la ONG Fraternidad Sin Fronteras.

La crisis de hambre e hiperinflación  del gobierno de Nicolás Maduro es lo que más ha motivado a los venezolanos a enfrentarse a tan duras circunstancias. La gente incluso llega sin dinero y sin ninguna información. Su principal motivación es la desesperación, según consta en declaraciones en los campamentos de refugiados a los que ha tenido acceso el Voluntariado que los atiende.

Sin embargo tan solo el 48% de los venezolanos que migran por esta frontera permanecen en Brasil. La gran mayoría, un 52% de los que han migrado en el segundo trimestre del 2018, buscan llegar a otros países más al sur. En la triple frontera (Brasil, Argentina, Paraguay) los venezolanos pueden pasar para Paraguay o Uruguay, pero la gran mayoría prefiere moverse hacia Argentina o Chile.

 

¿Qué le dirías a los venezolanos que puedan pensar hacer el mismo trayecto con su propio vehículo por la misma ruta?

Javier: “Que se ahorren todos los gastos posibles. Lo primerito que hice fue sacar la certificación de la licencia, verificar el estatus de mi vehículo. El título del vehículo debe estar a nombre de la persona que vaya manejando. Otra de las cosas que aproveché hacer con un miembro del Instituto Nacional de Transporte Terrestre, fue hacer el título del vehículo, el cual hacen pasar, certificando luego la impresión que ellos tienen en el sistema, para que el título quede registrado verdaderamente. Otra de las cosas es la revisión con la Policía Nacional Bolivariana, que es una revisión que le hacen al vehículo, donde toman todos los seriales y ellos te entregan un permiso fronterizo, un pase de frontera totalmente gratuito. Eso en relación al carro. Además, al entrar a Argentina te piden un seguro de Responsabilidad Civil, el cual puedes solicitar desde aquí y conocemos casos de venezolanos recientes que han llegado a los que le han aceptado dichos permisos, pero si no cuentas con él, entiendo que has de pagar cincuenta dólares para que te den el seguro, el cual te permite estar con el vehículo en Argentina.”

¿Cuál fue el paisaje que más los impresionó?

Javier: La Gran Sabana en Venezuela…
Que un venezolano tenga que emigrar de su país por esta ruta es un golpe duro al corazón pero, a la vez es el regalo que Dios te da para que recuerdes las maravillas y bellezas de nuestro gran país y que marca tu deseo de regresar algún día. Nos hizo reflexionar en lo hermoso que es nuestro país y la necesidad que tenemos todos los venezolanos de que esto cambie. Es nuestra tarea, cambiar nosotros mismos, reconstruir el país y fortalecer nuestra amada nación.

¿Han pensado documentar este viaje más allá de las redes?

 Maryuli: Bueno, hay dos cosas que estamos viviendo en este momento. Viajar y registrar. A través de nuestra cuenta en YouTube “Dos bajo el mismo techo”, plasmamos todo el registro de este viaje, con cuidado estético, grabaciones, para que todos puedan disfrutarlo cuando lo deseen. Son bellos paisajes naturales desde la selva amazónica.

Hay algo que quiero decir y es que creo en la gente que toma decisiones. Como venezolanos, con todo lo que está pasando al país en este momento, nos correspondió irnos, pero estoy súper agradecida con mi origen. Lo que soy en este momento es aquello que me logró fortalecer. Soy quien soy gracias a Venezuela. Me fui segura y confiada de que las cosas van a estar bien. No tengo miedo al ridículo, no tengo nada de qué avergonzarme, ya que voy con todas las de la ley a disfrutar una nueva etapa de mi vida, a escribir mi historia desde otro lugar. Me gusta Buenos Aires, me conquista porque como sabes, el arte y el nivel cultural del artista de allá es muy respetado, y siempre hay un pálpito de que entre la música y el arte se genera una bonita energía.

Hay muchos espacios naturales para disfrutar en familia. ¿Qué si vamos a seguir haciendo radio? Nos lo han preguntado… Estamos en eso, por supuesto. Por lo menos dos bajo el mismo techo se va a la web y uno nunca sabe. ¿Qué si voy a actuar? Ya me imagino actuando allá en las Marquesinas. Las ventas son nuestras fortalezas, y mucho. A un vendedor lo quieren en todo el mundo.  Y además de eso contamos con aquello que es el nato talento, el don de conectarnos con otras personas y relacionarnos, por algo Dios nos dio palabras y una actitud.

Javier: Yo siempre he creído que hay muchas personas que esperan conocernos y personas que esperamos conocer también, y que de eso se trata el mundo, personas que nos van a hacer un bien al igual que nosotros a ellas.

¿Dónde están ahora?

Javier: Estamos en la capital de la Provincia de Misiones, a 1.300 kilómetros de Buenos Aires. Por lo pronto vamos a quedarnos acá después de un largo viaje atravesando Venezuela y Brasil. Francisco, nuestro hijo de 7 años ya está estudiando en una escuela. Maryuli, Arianna y yo comenzamos un proyecto radial  llamado Misión Arepa, en una prestigiosa emisora radial de la capital, se llama República 99.9 F.M.. Presentamos nuestro proyecto y gustó. Además nuestro acento a ellos les suena muy atractivo. Es un Magazine pero con una onda positiva. Spartako, sigue con nosotros.

@damasojimenez

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