“En la manga de la Fiscal la carta sobre estafas de Odebrecht”

“En la manga de la Fiscal la carta sobre estafas de Odebrecht”

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A pesar que el presidente Maduro pidió “mano dura” para implicados en los sobornos y el gran andamiaje de corrupción y estafa de uno de los casos de corrupción más estruendosos de América Latina, en Venezuela las investigaciones para detectar responsables quedaron tan inconclusas como la mayoría de las obras abandonadas en nuestro país por la constructora brasileña Odebrecht.

 

Venezuela figura como el segundo país donde la empresa canceló más dinero, unos 98 millones de dólares entre 2006 y 2015 a “funcionarios e intermediarios del Gobierno” para “obtener y retener contratos de obras públicas”.

 

La opinión pública aún desconoce los nombres de las contratistas y los “boliburgueses” asiduos del gobierno de Maduro implicados en esta vorágine de corrupción, por lo que la exigencia de Maduro sigue siendo vista como un saludo a la bandera, a pesar que no queda duda que a todos los implicados los conoce.

 

La Fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz, investiga desde el pasado mes de febrero la relación entre funcionarios del gobierno de Maduro, así como de las gobernaciones chavistas, con los sobornos otorgados por la empresa Odebrecht.

 

Aún el país espera las órdenes de aprehensión contra los delincuentes que estuvieron involucrados en tan terrible daño, que intensificó la hambruna y paralizó el desarrollo del país.

 

Se espera que en los próximos días la Fiscal Luisa Ortega Díaz ponga sobre la mesa las cartas de los responsables de una de las mayores estafas perpetradas contra la nación venezolana.

 

11 proyectos abandonados sin responsables

 

La relación venezolana con la compañía surgió precisamente en la entidad fronteriza petrolera del Zulia en 1992, cuando ejecutó el centro comercial Lago Mall, ubicado en la avenida El Milagro de Maracaibo. Luego del golpe de Estado propinado por Hugo Chávez Frías, se intensificó una relación que se fue consolidando luego al asumir la presidencia en 1999 y también gracias al mandatario brasileño, Luiz Ignacio “Lula” Da Silva, implicado en el terror instaurado por la “revolución socialista” en Venezuela a través de la corrupción y el lavado de dinero.
La empresa de Marcelo Odebrecht dejó paralizados 11 proyectos en el territorio venezolano, de los cuales uno se encuentra en Maracaibo. Las obras que quedaron inconclusas esperando mejores tiempos y posiblemente otro gobierno más responsable fueron la línea 5 del Metro de Caracas, el Sistema Metro Caracas-Guarenas-Guatire, el Cabletren Bolivariano, la Línea II del Metro de Los Teques, el tercer puente sobre el río Orinoco, la modernización del Aeropuerto Internacional de Maiquetía Simón Bolívar, la Central Hidroeléctrica Manuel Piar, Tocoma, Proyecto Agrario Integral “José Inacio de Abreu de Lima”, el Metrocable La Dolorita y el de Mariche.
En el caso del segundo puente sobre el Lago de Maracaibo, su avance en casi 11 años fue de apenas 17% de los trabajos, según los detalles ofrecidos en 2015 por el entonces ministro de Transporte Terrestre y Obras Públicas, José Luis Bernardo y posteriormente en febrero del 2017 por el propio gobernador del Zulia, Arias Cárdenas, de quien se dice esconde a los verdaderos socios del proyecto.

 

Esta estructura incluiría un trayecto ferroviario y conectaría la Guajira con la Costa Oriental del Lago, específicamente en el municipio Miranda, y tendría un recorrido de 11,8 kilómetros. Mientras las obras de la Planicie de Maracaibo fueron entregadas pero sin funcionar, el puente Nigale avanzó menos del 1,5% anual en poco más de una década.

 

De acuerdo con un estudio de LUZ Agencia de Noticias, podría superar los 154 millardos de bolívares más 57 millones de dólares aportados por el Fondo de Desarrollo Nacional en 2006.

 

El engaño estuvo marcado por las grúas de Odebrecht que se alzaban sobre la construcción abandonada a su suerte antes de nacer, como símbolo de un progreso falso que terminó en el gran escándalo de repercusión a nivel mundial.
Según el Colegio de Ingenieros del Estado Zulia en la estructura solo colocaron los cabezales y no completos. Los cabezales son parte de la estructura que va debajo del agua y después de los cabezales, vienen las fundaciones y después es que se levantan las pilas, luego vendría la superestructura, que son las tablas o mesas de concreto que unen las pilas y a partir de allí se colocan las guayas. Para los especialistas estaríamos hablando de menos del 10 % de los trabajos mientras la inversión desapareció por completo.
La infraestructura pasó por múltiples tutelas como la de Corpozulia, Metro de Maracaibo y el Ministerio de Obras Públicas y Vivienda y por último, Pdvsa Ingeniería y Construcción.

 

Otras obras en el Zulia que quedaron inconclusas fueron la fase 2 de la Línea I y Línea II del Metro de Maracaibo.
La única construcción que alcanzó el mayor avance fue el Proyecto Agrario Socialista Planicie de Maracaibo (que incluye el Diluvio-El Palmar), que inició en 2003, en el sector El Laberinto, del municipio Jesús Enrique Lossada, y que en su primera fase contó con un préstamo por 137 millones de dólares del Banco de Desarrollo de Brasil (Bandes).
El plan incluyó una infraestructura de riego para 27.000 hectáreas que hubiese reimpulsado la producción agropecuaria y la producción de alimentos para todo el país, pero fue abandonado, lo que ayudó a intensificar la fuerte hambruna en el país.
El diputado a la AN, Julio Montoya, refirió que solo un 40% de este proyecto quedó concluido pero el abandono acaba con la estructura levantada. Actualmente no está funcionando y el sistema de riego está paralizado.

Cyborg*

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